Revista Académica Institucional RAI

Edición 14

Volumen 8

ISSN: 2953-769X

Sección Academia 

Meses: Enero – Junio, año 2026.

 

IMPORTANCIA DEL FONDO BIBLIOGRÁFICO INFANTIL EN BIBLIOTECAS ESCOLARES PARA ESTUDIANTES DE I CICLO EN COSTA RICA

 

Ana Priscilla Ruíz Bustos, [email protected]

Máster en Ciencias de la Educación con énfasis en Docencia. Licenciada y Bachiller en Bibliotecología con énfasis en Gestión Documental de la Universidad Nacional de Costa Rica. Académica de la Universidad Nacional. Escuela de Bibliotecología, Documentación e Información, Heredia, Costa Rica

Código ORCID: https://orcid.org/0009-0005-8240-220X

DOI:  https://doi.org/10.64183/cz3eqe09

 

Recibido: 03 de noviembre de 2025

Aceptado: 15 de diciembre de2025

 

 

Resumen. El presente artículo analiza la importancia del fondo bibliográfico infantil en bibliotecas escolares y su aporte a la formación académica del estudiantado de I Ciclo de primaria. Sustentado en marcos IFLA/UNESCO y autores como Ameijeiras (2009) y Gómez (2002), se concibe la biblioteca escolar como un centro de recursos para la lectura, la información y el aprendizaje, integrado al currículo y orientado a la equidad. Se adopta un enfoque cualitativo con entrevistas y cuestionario a profesionales en Bibliotecología de Heredia, y revisión documental. Los hallazgos indican: (1) predominio de personal femenino con formación universitaria (mayormente Licenciatura) y experiencia ≥2 años; (2) brechas de infraestructura (50% reporta espacios inadecuados); (3) adquisición por compra/donación y cobertura incompleta de políticas de desarrollo de colecciones (63%); (4) colecciones con material de referencia y literatura, pero limitada presencia de material lúdico, clave para lectura emergente; (5) adecuación del fondo para primer ciclo valorada como “más o menos” por el 63%, señalando necesidades de actualización y mayor alineación curricular y etaria. La selección se guía por listas del MEP, pertinencia curricular, valores institucionales y retroalimentación de docentes y estudiantes. Las preferencias lectoras se concentran en narrativa (cuento, novela juvenil, fábula), subgéneros de alta atracción (fantasía, ciencia ficción, terror, romance, suspenso, novela gráfica) y textos informativos de ciencias; las franquicias populares potencian la motivación. Metodológicamente, destacan clubes de lectura y mediaciones lúdicas (cuentacuentos, títeres), aunque persisten brechas de coordinación con español y riesgos de motivación extrínseca. Se concluye que fortalecer infraestructura, Política de Desarrollo de Colecciones, material lúdico y mediación temprana es crucial para mejorar comprensión, hábitos lectores y resultados de aprendizaje.

Palabras clave. Colecciones de Biblioteca, Biblioteca Escolar, Educación

 

IMPORTANCE OF THE CHILDREN'S BIBLIOGRAPHIC COLLECTION IN SCHOOL LIBRARIES FOR FIRST CYCLE STUDENTS IN COSTA RICA

 

Abstract. This article analyzes the importance of children's bibliographic collections in school libraries and their contribution to the academic training of primary school students. Based on IFLA/UNESCO frameworks and authors such as Ameijeiras (2009) and Gómez (2002), the school library is conceived as a resource center for reading, information, and learning, integrated into the curriculum and oriented toward equity. A qualitative approach is adopted with interviews and a questionnaire with library science professionals in Heredia, and a documentary review. The findings indicate: (1) a predominance of female staff with university education (mostly bachelor's degrees) and ≥2 years of experience; (2) infrastructure gaps (50% report inadequate spaces); (3) acquisition by purchase/donation and incomplete coverage of collection development policies (63%); (4) collections with reference material and literature, but limited presence of recreational material, key for emergent reading; (5) The adequacy of the resources for the first cycle was rated as "fairly so" by 63%, highlighting the need for updating and greater curricular and age alignment. The selection is guided by MEP lists, curricular relevance, institutional values, and feedback from teachers and students. Reading preferences focus on narrative (short stories, young adult novels, fables), high-appeal subgenres (fantasy, science fiction, horror, romance, suspense, graphic novels), and informative science texts; popular franchises boost motivation. Methodologically, reading clubs and recreational mediations (storytelling, puppets) stand out, although gaps in coordination with Spanish and risks of extrinsic motivation persist. It is concluded that strengthening infrastructure, Collection Development Policy, recreational materials, and early mediation are crucial to improving comprehension, reading habits, and learning outcomes.

 

Keywords. Library collections, School Libraries, Education.

 

Received: November 3, 2025

Accepted: December 15, 2025

1.      INTRODUCCIÓN

La educación es un proceso esencial para el desarrollo integral de las personas y el fortalecimiento de las sociedades. Los países con mayores niveles de escolaridad y competencias informacionales suelen exhibir mejores indicadores de bienestar, productividad y cohesión social. (OCDE, 2019). Para alcanzar estas metas, los Ministerios de Educación definen políticas y objetivos que se implementan mediante diversas unidades pedagógicas; entre ellas, la biblioteca escolar ocupa un lugar estratégico por su contribución al currículo, la alfabetización lectora y la formación ciudadana.

Como señala Ameijeiras (2009), “la biblioteca escolar tiene una serie de funciones bien conocidas que la distinguen del resto de bibliotecas a las que los ciudadanos pueden acceder”. (p. 78). En la misma línea, Gómez (2002) subraya que, en la sociedad de la información, es imprescindible disponer de una colección documental diversa y accesible que habilite a los estudiantes para aprender de manera autónoma, adaptarse a contextos cambiantes y desarrollar competencias para acceder, seleccionar, organizar y analizar información de forma crítica. Este aprendizaje encuentra su espacio idóneo en bibliotecas escolares concebidas como centros de recursos multimedia y para el aprendizaje:

desde el punto de vista pedagógico, como veremos, es imprescindible en el proceso de enseñanza disponer de una colección documental diversa y accesible. Es casi superfluo insistir en que en la sociedad de la información todos los individuos deben ser capaces de aprender por sí mismos, de adaptarse a las cambiantes necesidades sociales, laborales y personales. Y que para ello hay que saber informarse y documentarse, saber acceder, seleccionar, organizar y analizar la información. Y es evidente también que este aprendizaje tiene su lugar idóneo en el sistema educativo, a través del uso de las bibliotecas escolares entendidas como centros de recursos multimedia. (p.300).

A nivel del marco internacional, el Manifiesto IFLA/UNESCO para Bibliotecas Escolares (1999) declara que la biblioteca escolar “provee acceso a la información y a ideas fundamentales para un desempeño exitoso” y “desarrolla habilidades de aprendizaje para toda la vida”, integrándose al currículo y promoviendo la equidad. Las Directrices de la IFLA para Bibliotecas Escolares (2.ª ed., 2015) recomiendan políticas explícitas de desarrollo de colecciones alineadas con el currículo; equilibrio entre ficción y no ficción; actualización permanente; mediaciones para fomentar el hábito lector; y evaluación continua de servicios y recursos.

Desde esta perspectiva, la biblioteca escolar no es solo un repositorio de materiales, sino un dispositivo pedagógico que articula lectura, indagación y currículo. En consecuencia, su fondo documental debe:

1.      Alinearse con los ejes y programas del Ministerio de Educación.

2.      Responder a las necesidades cognitivas, lingüísticas y socioculturales del estudiantado.

3.      Promover el gusto por la lectura y el desarrollo de competencias informacionales desde edades tempranas.

La presente investigación organiza los fundamentos conceptuales que orientan la investigación. En primer lugar, se aborda una revisión contextual de la evolución y el sentido de la biblioteca escolar en el sistema educativo, con especial referencia a los marcos internacionales que han guiado su misión y funciones. En segundo lugar, se conceptualiza la lectoescritura como el proceso integrado mediante el cual una persona adquiere, desarrolla y utiliza de forma conjunta las habilidades de lectura y de escritura, entendidas como prácticas sociales y cognitivas que permiten comprender, producir e interpretar textos en contextos significativos. (UNESCO, 2006, p. 148) Se examina su contribución al desarrollo de competencias lectoras, informacionales y socioemocionales, así como su valor para apoyar la implementación del currículo docente. Desde esta perspectiva, la lectura constituye un eje programático de la biblioteca escolar para el cumplimiento de las metas y objetivos establecidos por el Ministerio de Educación.

Finalmente, se analiza la conformación de las colecciones en la biblioteca escolar, atendiendo a criterios de pertinencia, diversidad, actualidad, accesibilidad y adecuación a la edad.

Este apartado se apoya en los lineamientos de la IFLA para delinear políticas de desarrollo de colecciones que respondan a las necesidades de enseñanza-aprendizaje, los intereses de los estudiantes y la equidad en el acceso a recursos impresos y digitales. Con ello, se establecen las bases teóricas para evaluar la adecuación de los acervos bibliográficos en contextos de educación primaria.

La Biblioteca Escolar concebida como,

centros de recursos de lectura, información y aprendizaje: entornos educativos específicos integrados en la vida de la institución escolar. Apoyan al profesorado en el ejercicio de sus prácticas de enseñanza y facilitan al alumnado el aprendizaje de los contenidos curriculares, así como la adquisición de competencias y hábitos de lectura, en una dinámica abierta a la comunidad educativa. (Comisión Técnica de Bibliotecas Escolares, 2010, p.11).

El hábito de la lectura es importante porque permite desarrollar la habilidad, gusto o bien costumbre por leer, en el caso de los niños es indispensable qué se brinde desde el inicio de su escolaridad, esta enseñanza es fundamental para incentivar en los niños la lectura.

Actualmente, muchas bibliotecas escolares carecen de colecciones adecuadas al perfil de sus usuarios. En esta investigación se analiza la importancia de contar con un fondo bibliográfico infantil pertinente y actualizado para estudiantes de I Ciclo de primaria, con el fin de aportar criterios de selección, evaluación y actualización de colecciones que impacten positivamente la motivación lectora, la comprensión y los logros de aprendizaje, en alineación con IFLA/UNESCO.

La biblioteca escolar

La biblioteca escolar constituye un pilar fundamental del proceso educativo y un agente clave de formación integral. Su función trasciende la provisión de recursos: “articula servicios de información, mediación lectora y alfabetización informacional dirigidos a estudiantes y docentes, con el fin de potenciar los aprendizajes, la autonomía intelectual y la participación cultural”. (MEP, 2017).

En su dimensión social, la biblioteca escolar actúa como mecanismo de equidad y movilidad social al garantizar el acceso temprano, libre y pertinente a información y contenidos de calidad, especialmente para niños y niñas de contextos con menores oportunidades. De acuerdo con el Manifiesto UNESCO /IFLA (1999): Desde el inicio de la trayectoria escolar, ofrece un entorno de aprendizaje inclusivo que facilita el desarrollo de hábitos de lectura, competencias comunicativas y pensamiento crítico, contribuyendo así a la reducción de brechas educativas y al fortalecimiento de la ciudadanía.

La biblioteca escolar provee acceso a la información y a ideas que son fundamentales para un desempeño exitoso en la sociedad actual, cada vez más orientada hacia el manejo de la información y de los conocimientos. La biblioteca escolar desarrolla en los estudiantes habilidades de aprendizaje para toda la vida, y estimula sus capacidades imaginativas, ayudándoles de esta manera a asumir su papel como ciudadanos responsables. (párr.1)

Por su parte Vega expone:

los libros, considerados como vínculos de cultura, pueden ser objeto de uso personal y de propiedad particular, pero cuando pertenecen a una biblioteca o a una escuela, desempeñan una función social; esto puede decirse de toda clase de libros, pero tratándose de libros de texto que en forma gratuita distribuye el actual gobierno de la República en todo el país, representan un bien. Por ese hecho corresponden a una función social de la enseñanza y promoción de la lectura. (2000, p.1).

Vega (2001, texto parafraseado), enfatiza que, en el ámbito escolar y bibliotecario, los libros dejan de ser meros objetos privados y se convierten en bienes públicos con función social estratégica: sostener la enseñanza y promover la lectura. Para que este principio se traduzca en resultados, es indispensable un entramado de políticas, mediación pedagógica y gestión bibliotecaria que asegure acceso, diversidad, uso significativo y evaluación de impacto.

De acuerdo con Gómez (2002):

la biblioteca escolar puede entenderse como un servicio de los Centros Educativos en el que se reúnen, organizan y usan los recursos documentales necesarios para el aprendizaje de los escolares, la adquisición de hábitos lectores y la formación en el uso de la información. La biblioteca escolar se configura de esta manera como un elemento básico para establecer una verdadera cultura comunicativa y de aprendizaje permanente en los centros (p.300).

Por lo anterior mencionado, el desarrollo de las bibliotecas escolares es crucial para enriquecer el proceso de enseñanza-aprendizaje, ya que facilitan la educación en el uso crítico de la información y fomentan el hábito de la lectura en el ámbito educativo. A pesar de su importancia, la cobertura de bibliotecas escolares en Costa Rica presenta desafíos significativos. Según el Censo y Diagnóstico de Bibliotecas Escolares y CRA 2012, elaborado por el Ministerio de Educación Pública (MEP), existían 862 bibliotecas escolares en el país. No obstante, esta cifra contrasta con el total de centros educativos. Por otro lado, El Informe del Estado de la Nación 2017 reportó que, para el período 2001-2016, Costa Rica contaba con 2,323 escuelas de educación primaria (p.166).

Asimismo, Una publicación del periódico La Nación del 14 de enero de 2018, titulada "De las 4.048 escuelas estatales que tiene Costa Rica, solo 459 (un 12%) poseen una biblioteca", evidenció una reducción considerable en el número de bibliotecas operativas o una discrepancia en los datos. Esta situación implica que una gran mayoría de las escuelas carecen de acceso a una biblioteca escolar.

Para el año 2018, el MEP proyectó una matrícula de 943,128 estudiantes, distribuidos en 124,080 en preescolar, 441,599 en I y II Ciclos, y 361,852 en III Ciclo. La disparidad entre la cantidad de bibliotecas escolares disponibles y el volumen de la población estudiantil en educación primaria subraya una deficiencia en la infraestructura bibliotecaria, lo que limita las oportunidades de acceso a recursos informativos y de fomento de la lectura para una parte considerable de los escolares costarricenses. Según Vega Barrera “el fomento de las bibliotecas en las escuelas es relativamente reciente en los planes educativos, en tanto que éstas han desempeñado siempre un importante papel en la enseñanza secundaria y superior”. (2000, p. 1).

De acuerdo con Van Patten:

a partir de 1974 en que por primera vez se nombró asesora de Biblioteca escolares en el Ministerio de Educación pública, se inició su organización en la que se ha aunado varios factores para obtener positivos resultados: la visión clara de las autoridades del Ministerio de Educación Pública, que consideran la función vital de las bibliotecas escolares en el proceso de aprendizaje; el consejo técnico y apoyo económico dado por la O.E.A. (1980, p. 2).

Si bien este proceso tuvo buenos resultados gracias a varios factores combinados: Las autoridades del Ministerio tenían una visión clara y reconocían que las bibliotecas escolares son fundamentales para el proceso de enseñanza-aprendizaje. La OEA (Organización de los Estados Americanos) brindó apoyo técnico y también apoyo económico.

En un artículo de La Nación, Ana María Rodiño, investigadora del Estado de la Educación, calificó como “muy grave” la situación de la limitada cobertura de bibliotecas escolares, al señalar que el adecuado desarrollo de la comprensión lectora y la escritura requiere el acceso sistemático a libros y materiales de calidad (Rodiño, 2018). Este señalamiento refuerza la necesidad de ampliar y fortalecer las bibliotecas en los centros educativos.

Las autoridades educativas deben reconocer que las bibliotecas escolares potencian el sistema educativo y el entramado social al ofrecer servicios de mediación lectora, acceso a recursos pertinentes y programas que desarrollan habilidades de lectura y comprensión. Al brindar apoyo directo a toda la comunidad educativa, contribuyen a la formación de hábitos lectores sostenibles. Como expresión de ese impacto, un niño que puede llevarse un libro a casa tiene mayores probabilidades de convertirse en un adulto lector.

Lectoescritura

La lectoescritura es el proceso de aprendizaje conjunto de la lectura y la escritura, que permite a los niños comprender, interpretar y producir textos escritos. No se limita a reconocer letras y palabras, sino que implica también la capacidad de expresar ideas y emociones por medio del texto.

En el nivel de primaria, el niño “lee y escribe de manera independiente”, con una habilidad fonética avanzada y capacidad para comprender ideas principales y relacionarlas con sus experiencias (UNIR, 2024).

De acuerdo a lo anterior, el estudiante lee y escribe de forma más independiente, comprende ideas principales y utiliza la escritura como medio de expresión creativa.

En la enseñanza de la lectoescritura se distinguen “métodos sintéticos o silábicos, métodos analíticos o globales y métodos mixtos”, donde los métodos sintéticos parten de las unidades mínimas (letras, sílabas) y los globales de unidades mayores con significado (palabras, oraciones) (Puñales, Fundora & Torres Estrada, 2017, p. 4). Por lo que los métodos de enseñanza de la lectoescritura en primaria son los enfoques didácticos que utilizan los docentes para enseñar a leer y escribir.

Por otra parte, la lectura es un hábito y una herramienta fundamental. A través de ella podemos mantenernos informados, recrearse, actualizarnos y mejorar nuestra calidad de vida. Nos permite conocer el mundo que nos rodea, explorar diversas culturas y acceder a noticias y conocimientos. Además, desarrolla la capacidad de análisis y comprensión. Una persona bien informada es menos susceptible a ser engañada. Al respecto, Vega:

la lectura es un medio por el cual podemos mejorar la calidad de vida, ya que nos mantiene informados de todo lo que nos interesa y de cuanto acontece en nuestro alrededor, es un hábito que propicia el desarrollo de nuestra capacidad intelectual y espiritual en general, ya que cuando las personas leen adquieren conocimiento, dando como resultado una cultura más amplia que llega a ser para el individuo una satisfacción personal (2000, p. 1).

Entre las funciones sustantivas de la biblioteca destaca la curaduría y provisión de materiales informativos, asegurando que estos sirvan como fuentes confiables para el desarrollo del pensamiento crítico. Asimismo, la biblioteca orienta sobre el uso adecuado de estos recursos para apoyar el desarrollo de las diversas actividades que se realizan en la escuela. En relación con a la lectura, la autora señala lo siguiente:

el objetivo de la biblioteca escolar, es proporcionar a los alumnos el material básico que se necesita para la realización de los trabajos, temas y fichas del plan de estudios que cada curso prevea, considerándose su tarea como la de un elemento básico en la creación y funcionamiento de cualquier escuela, si se quiere hacer realmente un tipo de enseñanza activa y científica, de ahí la urgencia de que la biblioteca escolar posea los libros suficientes para responder a las necesidades esenciales de estudio y consulta de los escolares (Vega, 2000, p. 5).

La lectura es una de las funciones principales de la biblioteca, el proveer materiales e información que sirvan como fuentes confiables y orientar sobre su uso adecuado para apoyar las actividades de la escuela. En relación con la lectura, Vega (2001, texto parafraseado), señala: los libros cumplen un papel esencial en el aprendizaje, la enseñanza y la formación; además, constituyen un apoyo indispensable para el desempeño docente. Por ello, es fundamental adquirir libros acordes con el programa de estudios de las distintas materias y grupos.

En el caso de los estudiantes de primer ciclo, el trabajo debe iniciarse desde el principio, explicando la importancia de la lectura y seleccionando materiales adecuados a sus necesidades. Dado que muchos niños aprenden a leer en este nivel, es necesario ofrecerles libros de carácter lúdico, con imágenes para observar y analizar, que estimulen la comprensión y la imaginación. Estos recursos visuales y recreativos resultan especialmente valiosos para quienes aún no saben leer, pues facilitan la construcción de significado y el desarrollo del gusto por la lectura.

Fondo documental de una Biblioteca Escolar

Según la Federación Internacional de Asociaciones e Instituciones Bibliotecarias (IFLA) Enfatiza que la colección de una biblioteca escolar debe ser equilibrada y diversa en formatos (impresos y digitales), alineada con el currículo, actual, inclusiva y pertinente a las necesidades de aprendizaje, con políticas claras de selección, evaluación y expurgo. Esto se recoge en las Directrices IFLA/UNESCO para la Biblioteca Escolar (2015).

Así mismo, el Manifiesto IFLA-UNESCO 2025 reafirma el acceso a recursos de calidad e inclusivos que apoyen la enseñanza y el aprendizaje, sin prescribir porcentajes por tipo de material (IFLA-UNESCO, 2025).

El Manifiesto IFLA-UNESCO sobre la Biblioteca Escolar 2025, por su parte se fomenta el gusto por la lectura, el acceso a literatura de calidad y la formación de hábitos lectores, vinculados al currículo y a intereses personales (IFLA‑UNESCO 2025).

Para lo cual, la colección de la biblioteca escolar debe ser equilibrada y diversa, abarcando todas las áreas curriculares con materiales de alta calidad y relevancia para las actividades pedagógicas. Es fundamental que el contenido literario, tanto formativo como informativo, refleje y promueva los valores educativos deseados en el estudiantado. Asimismo, la pertinencia curricular es clave: los recursos adquiridos deben estar directamente alineados con los programas y lineamientos establecidos en el currículo educativo, asegurando su uso efectivo en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Libros para educación infantil y primer ciclo de la educación primaria

La biblioteca escolar no debe limitarse a ofrecer libros de consulta o referencia; también ha de organizar sus espacios y colecciones según las edades y necesidades de los estudiantes, con especial atención al primer ciclo. Esta etapa requiere un enfoque diferenciado, pues el alumnado se incorpora al sistema educativo y aún no ha consolidado las habilidades lectoras. La biblioteca debe involucrarse activamente en este proceso, integrando a los niños en sus servicios y actividades, y seleccionando materiales acordes con sus necesidades de desarrollo. De acuerdo con Ameijeiras (2009), el fondo documental destinado a niños de primer ciclo debe caracterizarse por, libros para que niñas y niños los manipulen libremente. Aquí están incluidos los libros sorpresa con desplegables, ventanas, solapas manipulables... y los libros en los que las ilustraciones tienen gran importancia.

Deben reunir una serie de características físicas y de contenido:

1.      Ser resistentes y atractivos.

2.      Tener cubiertas y hojas gruesas y redondeadas en las esquinas para evitar cortes.

3.      No ser excesivamente gruesos o grandes para facilitar su manipulación y colocación en los expositores de la biblioteca.

4.      Variedad de propuestas. Los niños pequeños aprecian los libros por sus colores vivos o suaves, escuchan las narraciones de los mayores, la lectura de rimas, manipulan los libros que incorporan sonidos, aprenden a manejar los libros pasando las páginas, interpretando sus imágenes...

5.      El libro como objeto afectivo: primera aproximación de orden físico: importa tocar, oler, manipular, disfrutar de cuentos que incluyen texturas diferentes.

6.      El color es muy importante. Puede ser el protagonista de la historia, puede reforzar o apoyar el texto, sirve para identificar en una nueva página a los personajes ya conocidos...

7.      Los primeros libros para los pequeños deberían representar objetos o personajes completos, que resaltaran del fondo, con líneas definidas y sin que haya un exceso de figuras o personajes.

8.      El texto, cuando existe, se limita a unas cuantas palabras. Se acostumbrarán a que es el texto el que nos trasmite la información principal.

9.      Es importante seleccionar diferentes tipos de ilustración siempre que mantengan un alto nivel de calidad” (pp. 85-86).

Estos criterios buscan libros seguros, duraderos, motivadores y pedagógicamente adecuados, que promuevan autonomía, exploración sensorial, desarrollo del lenguaje y una relación afectiva temprana con la lectura. Asimismo, los “libros de imágenes o álbumes, destinados, en general, a la Educación Infantil y los primeros años de la Educación Primaria, hay actualmente en el mercado álbumes para otros ciclos educativos11 e incluso para adultos”. (p. 87).

Asimismo, el autor Gómez Hernández (2002) indica que la colección infantil debe contar con espacios acorde para los estudiantes más pequeños, los cuales deben tener acceso al mobiliario:

En los centros de Educación Infantil y Primaria hay que tener en cuenta que los alumnos más pequeños han de tener su propio espacio dentro de la biblioteca con estanterías a su alcance, mesas y sillas de su tamaño, una alfombra con cojines y todo aquello que les facilite una estancia más agradable y acogedora en la biblioteca. Existen diversas soluciones sencillas y baratas para conseguir crear un espacio apropiado para los pequeños en la biblioteca. Las estanterías no han de sobrepasar los 1’30 metros (p. 304).

No obstante, la efectividad de la biblioteca escolar no depende únicamente de la adecuación del espacio físico, sino también de la calidad y pertinencia de los materiales que conforman su colección. Por ello, esta investigación se centra en analizar el fondo bibliográfico infantil disponible en las bibliotecas escolares de la provincia de Heredia, considerando su correspondencia con las necesidades formativas y lectoras de los estudiantes de I Ciclo. Con este propósito, se establecen los siguientes objetivos:

Objetivos

Objetivo General

Analizar la importancia del fondo bibliográfico infantil de las bibliotecas escolares y su aporte a la formación académica del estudiantado de I Ciclo de primaria.

Objetivos específicos

1.      Caracterizar el fondo bibliográfico infantil disponible en las bibliotecas escolares.

2.      Identificar los criterios pedagógicos y de selección que utilizan las bibliotecas escolares para la adquisición y organización de materiales bibliográficos dirigidos a estudiantes de I Ciclo.

3.      Analizar la percepción de las bibliotecarias y docentes sobre la incidencia de la mediación lectora y el acceso a materiales bibliográficos adecuados en el desarrollo de hábitos lectores de los niños y niñas de I Ciclo.

 

2. MATERIALES Y MÉTODOS

La presente investigación está basada en un enfoque cualitativo que como lo cita Hernández Sampieri (2010) “la investigación cualitativa proporciona profundidad a los datos, dispersión, riqueza interpretativa, contextualización del ambiente o entorno, detalles y experiencias únicas. También aporta un punto de vista “fresco, natural y holístico” de los fenómenos, así como flexibilidad” (p.17).

Sujetos de estudio

Los sujetos que formaron parte de esta investigación son los profesionales a cargo de las bibliotecas escolares que atienden al primer ciclo de primaria. Específicamente, se entrevistó a bibliotecólogos y bibliotecarias con la capacitación y experiencia necesarias para la administración de una biblioteca escolar, dado su rol fundamental en la gestión de los procesos educativos y de recursos. Para esta investigación, resultó indispensable la participación de profesionales en Bibliotecología, en calidad de expertos en el ámbito de las bibliotecas escolares, dada su idoneidad para aportar criterios especializados sobre la gestión de colecciones y servicios.

Instrumentos de recolección de información

1.      Entrevistas semiestructuradas: Se aplicaron a las personas encargadas de las bibliotecas escolares de los centros educativos seleccionados en la provincia de Heredia, con el fin de explorar en profundidad sus prácticas, criterios y percepciones.

2.      Cuestionario: Se administró a las mismas personas responsables de las bibliotecas para obtener datos sistemáticos y comparables sobre características del fondo bibliográfico, servicios y uso. El cuestionario consta de 13 preguntas, de las cuales 10 son de formato cerrado y 3 de respuesta abierta. Las preguntas abiertas están diseñadas para permitir que los encuestados proporcionen información detallada y cualitativa sobre los aspectos consultados.

3.      Fuentes documentales de apoyo: Se consultaron fuentes secundarias (libros especializados, artículos de revistas científicas y tesis) para construir el marco teórico y conceptual que sustenta el estudio y fortalecer la interpretación de los hallazgos.

Variables de la investigación

A continuación, se presentan las variables centrales que orientan esta investigación, definidas para describir el contexto de los participantes, caracterizar las condiciones del entorno bibliotecario y analizar los procesos pedagógicos y de selección que inciden en la formación del hábito lector. Estas variables son: (1) características sociodemográficas; (2) infraestructura y colección bibliográfica; (3) criterios utilizados para la selección de materiales; (4) metodología pedagógica; y (5) hábito a la lectura. Cada una aporta evidencia clave para comprender, de manera integral, las relaciones entre contexto, recursos, prácticas educativas y resultados en lectura.

3.RESULTADOS DE INVESTIGACIÓN

Esta sección presenta los hallazgos derivados de la aplicación de un cuestionario a profesionales en Bibliotecología responsables de bibliotecas escolares en la provincia de Heredia. El instrumento, diseñado para caracterizar el fondo bibliográfico infantil y explorar su aporte a la formación académica del estudiantado de I Ciclo, que permiten analizar las descripciones y apreciaciones cualitativas. Los datos recolectados ofrecen una visión actual de la composición de las colecciones, su adecuación al currículo y las prácticas de mediación lectora, así como de los retos y oportunidades identificados por las y los encargados. A continuación, se presentan los principales resultados organizados por categorías de análisis.

Características sociodemográficas

Género de la población participante

En relación con la consulta género de la población participante, la entrevista identificó que la totalidad de las personas entrevistadas eran mujeres, todas ellas desempeñándose como profesionales en bibliotecas escolares. Esto sugiere que la carrera de Bibliotecología es ejercida mayoritariamente por mujeres en el contexto estudiado (véase Figura1).

 

 

 

 

 

Figura 1. Género personas entrevistadas

Fuente: Elaboración propia. (2025, a partir de cuestionario, 2024)

Grado académico de la población participante

Con respecto al grado académico la mayoría de las profesionales en bibliotecología entrevistados posee grado de Licenciatura donde se evidencia que 4 personas poseen dicho grado, seguidas por Bachillerato con 3 de las personas entrevistadas y únicamente una persona es Máster (ver Figura 2). 

Figura 2. Grado académico

Fuente: Elaboración propia. (2025, a partir de cuestionario, 2024)

Experiencia laboral en Biblioteca Escolar

En cuanto a la experiencia laboral en bibliotecas escolares, dos de las personas entrevistadas tienen un año de laboral para la biblioteca escolar, mientras que el resto posee más de dos años de experiencia en las instituciones educativas (ver Figura 3).

 

 

 

Figura 3. Experiencia laboral en Biblioteca Escolar

Fuente: Elaboración propia. (2025, a partir de cuestionario, 2024)

Variable infraestructura

Con respecto a la Infraestructura, al consultar si el centro educativo cuenta con un espacio adecuado para la biblioteca, el 50% de las personas entrevistadas indicó que sí, mientras que el 50% restante expresó su desacuerdo con las condiciones espaciales actuales (ver Figura 4).

Figura 4. Variable: infraestructura

Fuente: Elaboración propia. (2025, a partir de cuestionario, 2024)

Adquisición del material bibliográfico

En cuanto a la adquisición de material bibliográfico la mayoría de los entrevistados (8 personas) indicaron que se realiza por medio de compra o donación, y solo una de las personas entrevistadas indico que se realiza por medio de compra, convenio y donación (ver Figura 5).

 

 

 

 

Figura 5. Adquisición del material bibliográfico

Fuente: Elaboración propia. (2025, a partir de cuestionario, 2024)

Tipo de colecciones posee la biblioteca

En cuanto al tipo de colección disponible en las bibliotecas escolares, los resultados muestran que: Siete (7) de las personas entrevistadas indicaron poseer material de referencia y literatura. Seis (6) señalaron contar con material informativo. Y cuatro (4) mencionaron disponer de material lúdico. Este último dato es particularmente relevante, ya que solo la mitad de las bibliotecas encuestadas cuenta con material lúdico, a pesar de su reconocida importancia para el desarrollo del hábito lector y la estimulación de la lectura temprana en el primer ciclo (ver Figura 6).

 

Figura 6. Tipo de colecciones posee la biblioteca

Fuente: Elaboración propia. (2025, a partir de cuestionario, 2024)

El fondo bibliográfico, con respecto a las edades de los estudiantes

En cuanto a la distribución etaria del fondo bibliográfico, el 25% de las personas entrevistadas indicó que sus colecciones están orientadas a usuarios de 6 a 8 años, otro 25% señaló disponer de materiales para estudiantes de 8 a 12 años y el 50% restante reportó contar con recursos para todas las edades (Ver Figura 7).

 

 

Figura 7. El fondo bibliográfico, con respecto a las edades de los estudiantes

Fuente: Elaboración propia (2025, a partir de cuestionario, 2024).

Consulta si el material bibliográfico que posee la biblioteca es adecuado

El análisis de las respuestas indica que el 66,7% de las personas entrevistadas considera que el material bibliográfico es “más o menos” adecuado para el estudiantado de primer ciclo; un 11,1% lo califica como adecuado, otro 11,1% señala estar totalmente de acuerdo con su adecuación y, finalmente, un 11,1% indica que no es adecuado. Esta distribución sugiere una valoración predominantemente intermedia, con proporciones similares de opiniones positivas y negativas firmes, lo que evidencia oportunidades de mejora en la selección, actualización y pertinencia del fondo para este nivel (ver Figura 8)

 

Figura 8. Material bibliográfico que posee la biblioteca es adecuado

Fuente: Elaboración propia (2025, a partir de cuestionario, 2024).

 

Consulta si la biblioteca cuenta con una política de desarrollo de colecciones

El 63% de las personas entrevistadas reporta contar con una Política de Desarrollo de Colecciones (PDC), orientada a guiar la adquisición de libros y la selección de materiales acordes con el perfil de sus usuarios. Este dato sugiere: La presencia de una PDC en 6 de cada 8 bibliotecas es un buen punto de partida, pero alcanzar la cobertura total y fortalecer su aplicación permitirá una administración más estratégica y equitativa del fondo, con impacto directo en la calidad de los recursos disponibles para el Primer Ciclo (ver Figura 8).

Figura 9. La biblioteca cuenta con una política de desarrollo de colecciones

Fuente: Elaboración propia (2025, a partir de cuestionario, 2024).

Entrevista: Análisis de Criterios

En esta sección, presenta la información obtenida de la entrevista, detallando los criterios clave que se analizaron en cada una de las preguntas formuladas.

Criterios de selección

 

Para seleccionar libros según la edad de los estudiantes, las bibliotecólogas utilizan varios criterios. Principalmente, se basan en la Lista de Libros recomendados por el MEP y la pertinencia temática, asegurándose de que los contenidos sean acordes a la malla curricular, la edad de los estudiantes, y los valores del centro educativo, además de considerar las recomendaciones de los docentes (ver Tabla 1). Para la literatura recreativa, se priorizan las sugerencias de los propios estudiantes, verificando siempre que sean aptas para sus edades. Específicamente para primaria, se buscan libros con ilustraciones, que sean atractivos y entretenidos, y que preferiblemente tengan pasta dura para mayor durabilidad. Finalmente, también se revisa el registro de préstamos para guiar la adquisición de material relacionado con lo que más se lee.

Tabla 1. Criterios de selección identificados

Criterios identificados

 

Alineación normativa y curricular

Lista de Libros recomendados por el MEP.

Pertinencia temática acorde a la malla curricular.

Coherencia con valores y objetivos del centro educativo.

Recomendaciones derivadas de cuestionarios a docentes (retroalimentación pedagógica).

Adecuación a la edad y etapa de desarrollo

Contenidos y temáticas apropiados para la edad.

Para primaria: libros ilustrados, atractivos y entretenidos, que favorezcan la comprensión y el interés lector.

Participación estudiantil y adecuación recreativa

Recomendaciones y sugerencias de estudiantes para literatura recreativa.

Verificación de idoneidad por edad (aptos para su rango etario).

Criterios de durabilidad y formato físico

Preferencia por libros de pasta dura para niveles iniciales/primaria, buscando mayor resistencia y vida útil.

Fuente: Elaboración propia (2025, a partir de entrevista, 2024).

Géneros literarios

 

Los géneros más utilizados por los estudiantes se concentran en el género narrativo con especial preferencia por el cuento (incluidos cuentos cortos), novelas juveniles y fábulas y se complementan con subgéneros de alta atracción juvenil como fantasía, ciencia ficción, terror, romance, suspenso y novela gráfica; además, se observa un fuerte interés por materiales informativos sobre ciencias (biología, botánica, zoología, ecología) ligados a proyectos académicos (Ver Tabla 2). Un patrón relevante es la inclinación hacia franquicias y personajes reconocibles (princesas Disney, Marvel, Spiderman, dinosaurios), lo cual sugiere que la familiaridad con universos mediáticos potencia la motivación lectora.

Tabla 2. Géneros literarios más utilizados por los estudiantes

Criterios identificados

Predominio del género narrativo y del formato cuento

Alta demanda de cuentos (incluidos cuentos cortos) y novelas juveniles.

Presencia de fábulas y narrativa de fantasía.

Atractivo por franquicias, personajes y mundos reconocibles

Preferencias vinculadas a universos populares: princesas Disney, Marvel, Spiderman, dinosaurios.

Esto sugiere que la identificación con personajes/propiedades intelectuales impulsa el interés lector.

Interés temático por ciencia y conocimiento aplicado

Uso de libros informativos sobre biología, botánica, zoología y ecología, especialmente para proyectos científicos.

La lectura se orienta tanto al disfrute como a necesidades escolares.

Diversificación por subgéneros juveniles

Presencia de poesía, ciencia ficción, terror, romance, suspenso y novela gráfica.

Indica variedad de gustos y necesidad de colecciones equilibradas entre recreativo y formativo.

Fuente: Elaboración propia (2025, a partir de entrevista, 2024).

Metodología Pedagógica y Hábito A La Lectura

A continuación, se expone el análisis de las preguntas abiertas, sistematizando a través de un cuadro cualitativo que detalla las respuestas y los criterios identificados (tabla 3).

Tabla 3. Metodología pedagógica y Hábito a lectura

Criterio de análisis

Sistematización

Metodología planteada para fomentar el hábito a la lectura

Hallazgos clave

1.       Se trabaja en conjunto y se realizan actividades con retroalimentación.

2.       Existen casos donde el departamento no coordina con Biblioteca ni realiza talleres conjuntos.

3.       Algunos estudiantes piden libros “solo por puntaje”, sin lectura real.

4.       Prácticas efectivas, como actividades con retroalimentación de lectura.

Implementación de la metodología pedagógica

 

Hallazgos clave

1.      Los clubes de lectura por áreas con apoyo de distintos departamentos.

2.      El uso de herramientas diversas según necesidades del usuario.

3.      La Relación escuela-biblioteca permite comunicación constante con docentes de grado.

4.      La personalización de herramientas y mediación ajustadas al perfil del usuario.

Estimulación temprana a la lectura

 

Hallazgos clave

1.      Se define percepción de la biblioteca y de la lectura.

2.      Dentro de planificación, inducciones y visitas guiadas con actividades para preescolar, preparatoria y kínder.

3.      El hábito lector permite el desarrollo integral, imaginación, ortografía, comprensión, lenguaje, desarrollo cognitivo.

4.      Se da un enfoque programado: actividades planificadas por nivel.

Actividades de estimulación temprana realizan en la biblioteca

 

Hallazgos clave

1.      Las actividades frecuentes se destacan: cuentacuentos, títeres, talleres de lectura y escritura, videos/películas/documentales, visitas guiadas, actividades sobre partes del libro, juegos interactivos y didácticos, rincón de lectura.

2.      Como mediación lúdica y multimodal, la oralidad, juego, audiovisual, exploración guiada.

3.      Alfabetización informacional inicial, como las partes del libro y uso adecuado de la biblioteca.

4.      Espacialidad lectora, los rincones de lectura como estrategia de ambiente.

Actividades con mayor demanda

 

Hallazgos clave

1.      Alta demanda en cuentacuentos (acordes a la edad), funciones de títeres, talleres con participación.

2.      Existen diferencias por ciclo como mayor atractivo y solicitud en primer ciclo y es más fácil de mantener el interés que en segundo ciclo.

3.      Los formatos performáticos (títeres, cuentacuentos) permiten mayor espectacularidad y relato.

Fuente: Elaboración propia (2025, a partir de entrevista, 2024).

En conjunto, las respuestas evidencian una valoración mayoritariamente positiva de la metodología para fomentar el hábito lector, destacando la colaboración interdepartamental y la retroalimentación como prácticas efectivas. No obstante, se identifican brechas de coordinación entre el departamento de español y la bibliotecología, así como riesgos de motivación extrínseca cuando la lectura se asocia al “puntaje” más que al disfrute.

La implementación óptima se orienta a estrategias participativas y sostenidas, especialmente clubes de lectura por áreas, comunicación continua con docentes y adecuación de herramientas según necesidades del usuario.

La estimulación temprana emerge como eje crítico: el primer contacto con la lectura, planificado mediante inducciones y visitas guiadas, condiciona la percepción y el desarrollo del hábito, con impactos significativos en lenguaje, comprensión, imaginación y cognición, y requiere el acompañamiento de los adultos.

En la práctica, las actividades más demandadas son aquellas lúdicas y performáticas (cuentacuentos, títeres) y las que promueven creación y participación (talleres de narrativa, creación de personajes), con especial eficacia en el primer ciclo. Estos hallazgos sugieren consolidar la coordinación Escuela Biblioteca, fortalecer la mediación lectora temprana y priorizar formatos participativos y pertinentes por edad para sostener un hábito lector genuino.

5. CONCLUSIONES

Las bibliotecas escolares analizadas están mayoritariamente a cargo de mujeres con formación universitaria (predomina Licenciatura) y experiencia igual o superior a dos años, lo que constituye una base profesional sólida para la gestión y mediación lectora. Sin embargo, la capacidad instalada se ve condicionada por limitaciones de infraestructura presentes en la mitad de los centros, lo cual impacta la calidad y diversidad de las actividades. Existe una brecha importante en condiciones espaciales (50% considera inadecuado el espacio) y en la presencia de materiales lúdicos (solo la mitad reporta contar con ellos), pese a su relevancia para el primer ciclo y la lectura emergente. Si bien la adquisición se sustenta en compra y donación, la cobertura de Políticas de Desarrollo de Colecciones (63%) es incompleta, lo que sugiere oportunidades para estandarizar criterios de selección, actualización y pertinencia del fondo.

Con respecto a la percepción predominante es intermedia (“más o menos” adecuado) respecto a la idoneidad del fondo para estudiantes de primer ciclo, con proporciones similares de valoraciones positivas y negativas firmes. Esto evidencia la necesidad de fortalecer la curaduría por edad, el equilibrio entre literatura recreativa e informativa y la actualización continúa alineada al currículo.

Por otro lado, la selección de materiales se rige principalmente por la lista MEP, la pertinencia curricular y los valores institucionales, incorporando retroalimentación docente y sugerencias estudiantiles, además del uso del registro de préstamos para orientar adquisiciones. Este enfoque mixto (normativo, pedagógico y orientado a la demanda) es una buena práctica que conviene formalizar dentro de las PDC.

Con respecto a las preferencias lectoras del estudiantado, predomina el género narrativo, especialmente el cuento, las novelas juveniles y las fábulas, junto con subgéneros de alta tracción juvenil (fantasía, ciencia ficción, terror, romance, suspenso, novela gráfica). Se observa, además, un interés utilitario por libros informativos de ciencias para proyectos académicos y una fuerte gravitación de franquicias y personajes reconocibles, factores que pueden aprovecharse para estrategias de motivación y recomendación lectora.

Existe una valoración mayoritariamente favorable de la metodología de fomento lector, sustentada en actividades con retroalimentación y trabajo conjunto. No obstante, persisten brechas de coordinación entre el Departamento de Español y la biblioteca, así como prácticas que incentivan la lectura por puntaje antes que, por disfrute, lo que puede minar la motivación intrínseca.

Existe un consenso en la estimulación temprana como eje estratégico, en que el primer acercamiento a la lectura es determinante. Las inducciones y visitas guiadas planificadas para preescolar y preparatoria, junto con la mediación de adultos, potencian habilidades lingüísticas, cognitivas y socioemocionales, y predisponen positivamente hacia el uso de la biblioteca. La presencia de materiales y actividades adecuadas para estas etapas es, por tanto, crítica.

Por ultimo las propuestas lúdicas y performáticas (cuentacuentos, títeres) y aquellas centradas en la creación y participación (talleres de narrativa, creación de personajes) son las más demandadas, con mayor eficacia en primer ciclo. Esto confirma que la pertinencia etaria, la interactividad y la multimodalidad son claves para el compromiso lector.

6.AGRADECIMIENTOS

A todas las personas que participaron en este estudio, nuestro más sincero agradecimiento. Su tiempo, disposición y confianza fueron fundamentales para la realización de esta investigación. Gracias por compartir sus experiencias y conocimientos; su aporte no solo enriqueció los resultados, sino que también contribuirá a mejorar las prácticas y generar beneficios para la comunidad.

7. CITAS Y REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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