Revista Académica Institucional RAI
Sección Ciencias
Administrativas y Educación
Edición 15
Volumen 9
ISSN: 2953-769X
Julio- Diciembre, 2026
EL FUTURO DE LA INFORMACIÓN FINANCIERA: ENTRE LA
SOSTENIBILIDAD, LA CIBERSEGURIDAD Y LA REVOLUCIÓN DIGITAL
Lic. Carolina Soto Herrera, [email protected]
Universidad
San Marcos, San José, Costa Rica
Código
ORCID: https://orcid.org/0009-0005-0697-0854
DOI: https://doi.org/10.64183/9eehm735
Recibido: 17 de
febrero de 2026
Aceptado: 22 de
mayo de 2026
Resumen. El 12°
Congreso Internacional de Información Financiera 2025 reunió a expertos
nacionales e internacionales en torno a los desafíos y oportunidades de la
contaduría contemporánea. Se abordaron temas como la adopción de las NIIF S1 y
S2 sobre sostenibilidad, la implementación de la NIIF 18, la ciberseguridad
financiera, el fortalecimiento del control interno y la revolución digital.
Este congreso reveló la urgencia de transformar la profesión contable hacia un
modelo estratégico, ético y tecnológico, donde la sostenibilidad, la confianza
y la innovación sean pilares fundamentales.
Palabras clave. Sostenibilidad, NIIF S1 y S2, NIIF 18, Ciberseguridad,
Control Interno, Revolución Digital.
THE FUTURE OF FINANCIAL REPORTING: BETWEEN
SUSTAINABILITY, CYBERSECURITY, AND THE DIGITAL REVOLUTION
Lic.
Carolina Soto Herrera, [email protected]
Received: February 17, 2026
Accepted: May 22, 2026
Abstract. The 12th International Congress on Financial Information 2025 brought
together national and international experts to discuss the main challenges and
opportunities in modern accounting. Key topics included the adoption of IFRS S1
and S2 on sustainability, the implementation of IFRS 18, financial
cybersecurity, strengthening internal controls, and the digital revolution. The
congress highlighted the urgent need to transform the accounting profession
into a strategic, ethical, and technology-driven field, where sustainability,
trust, and innovation become essential pillars for future growth and
transparency.
Keywords. Sustainability, IFRS
S1 and S2, IFRS 18, Cybersecurity, Internal Control, Digital Revolution.
1. NTRODUCCIÓN
El 12° Congreso
Internacional de Información Financiera 2025, organizado por el Colegio de
Contadores Públicos de Costa Rica, no fue un evento más en la agenda
profesional de la contaduría. Fue, en realidad, un punto de encuentro donde se
mezclaron la incertidumbre de los cambios normativos, la fascinación por las
tecnologías emergentes y la necesidad urgente de repensar la ética y la
sostenibilidad en la gestión financiera.
Los temas presentados
tocaron fibras muy sensibles: desde la entrada en vigor de la NIIF S1 y S2
relacionadas con sostenibilidad, la reforma profunda en la presentación de
estados financieros con la NIIF 18, hasta la creciente amenaza de los
ciberataques y la necesidad de robustecer la ciberseguridad financiera. Además,
se discutieron retos de control interno, gobierno corporativo y prevención del
fraude, gestión del cambio, e incluso el impacto de la revolución digital y la
inteligencia artificial en la contaduría pública.
Este congreso no solo
presentó información técnica, sino que también nos confrontó con una pregunta
existencial: ¿estamos realmente preparados, como profesionales y como
instituciones, para navegar esta tormenta perfecta de regulaciones, riesgos y
tecnologías?
2. CONTEXTO
La profesión contable
vive un momento bisagra. Si bien los cambios normativos y tecnológicos pueden
intimidar, representan también una oportunidad única para que el contador
público costarricense se transforme en un actor estratégico, capaz de generar
confianza, garantizar transparencia y guiar a las organizaciones hacia un
futuro sostenible y seguro.
No es exagerado decirlo,
estamos ante la posibilidad de redefinir lo que significa ser contador en el
siglo XXI. Pero para lograrlo, necesitamos superar tres grandes pruebas:
adoptar la sostenibilidad como parte del ADN de la información financiera,
blindar la confianza con una ciberseguridad robusta, y asumir la revolución
digital con inteligencia y ética.
3. DESARROLLO
Ahora bien, después de
repasar el contexto y plantear la tesis, es necesario detenernos en los
argumentos que sustentan esta visión. Y es que, más allá de la teoría, lo que
se discutió en el congreso refleja realidades concretas que afectan tanto a las
empresas como a los profesionales. Cada tema, aunque diferente, se enlaza con
el otro como piezas de un mismo rompecabezas: sostenibilidad, ciberseguridad,
control interno y digitalización.
La sostenibilidad dejó
de ser discurso: ahora es norma
La primera pieza de
este rompecabezas es la sostenibilidad. Ya no se trata de un tema accesorio o
de moda, sino de un requisito normativo que toca directamente los estados
financieros.
Las NIIF S1 y S2,
emitidas por el International Sustainability Standards Board (ISSB) en 2023 y
adoptadas por Costa Rica desde enero 2024, marcan un antes y un después. Ya no
basta con presentar estados financieros “limpios”; ahora también debemos
mostrar cómo los riesgos ambientales, sociales y de gobernanza afectan el valor
de la empresa.
Pensemos en un ejemplo
sencillo: si una compañía emite 1.500 toneladas de CO₂ al año y entra en vigor
un impuesto al carbono de 20 USD por tonelada, eso no es un dato ambiental
aislado; es un costo financiero de 30.000 USD anuales que impacta directamente
en la utilidad.
Aquí está el cambio de
paradigma: lo “verde” dejó de ser un accesorio de responsabilidad social y se
volvió parte del corazón de los estados financieros.
Al final, hablar de
sostenibilidad es hablar de confianza y permanencia en el tiempo. Pero esa
confianza no se puede sostener si los datos financieros están expuestos a
amenazas digitales. Y ahí entra en escena el siguiente punto: la
ciberseguridad.
La ciberseguridad como
pilar de confianza
Si bien la
sostenibilidad nos recuerda que la contabilidad debe mirar hacia el futuro del
planeta y de las organizaciones, la ciberseguridad nos aterriza en un riesgo
inmediato: la fragilidad de los sistemas digitales. No tiene sentido avanzar en
reportes de sostenibilidad si la información puede ser vulnerada en segundos
por un ataque cibernético.
El CPA Yvonne Huertas
lo dijo sin rodeos: América Latina está en la mira de los cibercriminales. Solo
en 2025, los ataques en la región crecieron un 108% interanual, llegando a un
promedio de 2.640 ataques por organización cada semana.
Ransomware, phishing,
robo de datos, suplantación de marca… los ataques son cada vez más
sofisticados. Y es que, ¿de qué sirve un informe financiero impecable si un
hacker puede manipularlo o robarlo en cuestión de minutos?
La contabilidad, que
siempre se ha basado en la confianza, enfrenta ahora una amenaza invisible pero
devastadora: la pérdida de integridad de la información digital. En este punto,
la ciberseguridad ya no es un tema exclusivo de los departamentos de TI; es
parte integral del trabajo contable.
La ciberseguridad,
entonces, se convierte en la guardiana silenciosa de toda la información
financiera. Sin embargo, no basta con escudos tecnológicos; se requiere de
cimientos firmes en la estructura organizacional. Es aquí donde el control
interno vuelve a ser protagonista.
El control interno y la
gobernanza no pasan de moda
Ahora bien, hablar de
ciberseguridad inevitablemente nos lleva a otro punto clave: los controles
internos. Porque por más firewalls o herramientas tecnológicas que se
implementen, si no existe una estructura sólida de procesos, personas
capacitadas y una cultura ética firme, la protección será siempre insuficiente.
En medio del entusiasmo
por la inteligencia artificial y la automatización, el recordatorio de los
expertos en control interno fue oportuno: sin procesos sólidos, cualquier
tecnología fracasa.
La sinergia entre
personas, procesos y sistemas sigue siendo la clave. Los indicadores clave de
riesgo (KRIs), las herramientas de monitoreo continuo
y la cultura ética dentro del gobierno corporativo son más necesarios que nunca.
Porque al final, los fraudes no nacen en algoritmos, sino en grietas de control
interno mal gestionadas.
En definitiva, el
control interno es el esqueleto que sostiene la confianza. Pero ese esqueleto
hoy debe fortalecerse con nuevos músculos tecnológicos, porque el mundo
contable ya no se mueve solo en papel y lápiz: vivimos la era de la revolución
digital.
La revolución digital
no es ciencia ficción, ya está aquí
Finalmente, al hablar
de control interno es imposible ignorar que la revolución digital ya está
transformando esas estructuras. La automatización, la inteligencia artificial y
el análisis predictivo no son solo herramientas que mejoran la eficiencia; también
redibujan la forma en que concebimos la contabilidad. Y es aquí donde el
contador debe dejar de ser un mero registrador para convertirse en estratega de
datos y guardián de la transparencia.
El expositor Luis Diego
Mora presentó ejemplos fascinantes: herramientas como DataSnipper
para validar datos en Excel, sistemas de auditoría con inteligencia artificial
que revisan el 100% de las transacciones en tiempo real, y dashboards
predictivos que anticipan flujos de caja.
La contabilidad dejó de
ser un ejercicio pasivo de registrar hechos pasados. Hoy hablamos de
contabilidad predictiva, capaz de detectar patrones ocultos y prever riesgos
antes de que se materialicen.
Esto, sin embargo,
exige que el contador desarrolle nuevas habilidades: manejo de IA, análisis de
datos, ciberseguridad, y hasta blockchain. Ya no basta con dominar el débito y
el crédito; ahora se trata de interpretar datos complejos y convertirlos en decisiones
estratégicas.
La revolución digital,
con todo su potencial, no sustituye la esencia del contador, sino que la
amplifica. Y lo interesante es que cada innovación tecnológica nos devuelve al
punto de partida: la necesidad de mantener la ética, la transparencia y la sostenibilidad
como brújula en esta profesión en constante cambio.
En resumen, lo que
muestran estos puntos es que la profesión contable se encuentra en una
transición profunda: la sostenibilidad nos exige pensar a largo plazo, la
ciberseguridad nos alerta sobre riesgos inmediatos, el control interno nos
recuerda que nada funciona sin bases sólidas, y la revolución digital nos abre
un abanico de posibilidades impensables hace apenas una década. En conjunto,
estos argumentos dejan claro que estamos frente a un cambio de paradigma que no
admite pausa. Sin embargo, como toda transformación, también hay voces críticas
y preocupaciones legítimas que vale la pena escuchar antes de descartarlas.
Contraargumentos y
refutación
Claro está, después de
repasar cómo la sostenibilidad, la ciberseguridad, el control interno y la
revolución digital se entrelazan como ejes del futuro contable, surge de manera
natural la otra cara de la moneda: las dudas, los temores y las resistencias.
Porque mientras algunos ven en estas tendencias oportunidades de crecimiento y
transparencia, otros las perciben como cargas excesivas, inversiones costosas o
incluso amenazas a la estabilidad de la profesión. Y es que, cada argumento a
favor despierta inevitablemente un cuestionamiento: si la sostenibilidad agrega
valor, ¿no es demasiado complejo medirla?; si la ciberseguridad es crucial,
¿qué pasa con el costo de implementarla?; si el control interno es esencial,
¿no se corre el riesgo de burocratizar?; y si la revolución digital promete
tanto, ¿no amenaza también con sustituir al profesional? Estas inquietudes,
aunque contrarias, merecen ser analizadas para ofrecer una visión equilibrada.
a)
“Las
nuevas normas son demasiado complejas”: Es cierto, la NIIF 18 con sus
nuevas categorías en el estado de resultados y la obligación de desagregar
información puede parecer intimidante. Sin embargo, la transparencia que aporta
compensa el esfuerzo. Al final, la confianza del inversionista vale más que la
comodidad de un formato antiguo.
b)
“La ciberseguridad es costosa y no es responsabilidad del contador”: Aquí discrepo
totalmente. Proteger la integridad de la información financiera es, por
definición, parte de nuestra labor. Y aunque las inversiones en ciberseguridad
pueden ser altas, el costo de un ataque exitoso —daño reputacional, sanciones
regulatorias, pérdidas millonarias— es mucho mayor.
c)
“La
inteligencia artificial nos va a reemplazar”: Esta es una narrativa que suena
fuerte en los pasillos. Pero si algo dejó claro el congreso es que la IA no
sustituye el juicio profesional, sino que lo potencia.
El
contador seguirá siendo irreemplazable cuando se trate de interpretar, decidir
y actuar con criterio ético.
En definitiva, los
contraargumentos nos recuerdan que ningún cambio llega libre de dudas o
resistencias. La complejidad de las nuevas normas, los altos costos de la
ciberseguridad, el riesgo de controles excesivos o el temor a que la tecnología
reemplace al contador son preocupaciones legítimas y que no deben ignorarse.
Sin embargo, al analizarlos con calma, se revela que más que obstáculos
insalvables, son retos que invitan a planificar mejor, a capacitarse y a
repensar la manera en que ejercemos la profesión. Lejos de frenar la
transformación, estos cuestionamientos deberían impulsarnos a buscar soluciones
más creativas y responsables, para que los cambios normativos y tecnológicos no
sean una amenaza, sino una oportunidad de consolidar la confianza en la
contaduría.
4. CONCLUSIONES
El Congreso
Internacional de Información Financiera 2025 fue, en realidad, un espejo. Nos
mostró lo que somos como profesión, pero sobre todo lo que podemos llegar a
ser.
La sostenibilidad, la
ciberseguridad y la revolución digital no son temas aislados, son los tres
hilos que tejen el nuevo traje del contador público. Si los abrazamos con
visión estratégica y ética, no solo garantizaremos la transparencia financiera,
sino que también consolidaremos a Costa Rica como referente regional en
información financiera confiable y moderna.
La pregunta no es si
estos cambios llegarán, porque ya están aquí. La verdadera cuestión es si nos
atreveremos a liderarlos con valentía. Y es que, en tiempos de transformación,
el mayor riesgo no es equivocarse, sino quedarse quieto.
5. CITAS Y REFERENCIAS
BIBLIOGRÁFICAS
Calderón
Rojas, J. P. (2025). Control interno corporativo en tiempos de
transformación financiera [Presentación]. 12° Congreso Internacional de
Información Financiera, Colegio de Contadores Públicos de Costa Rica
Castro
Chinchilla, J. (2025). Transparencia en los reportes de sostenibilidad bajo
NIIF S1 y S2 [Presentación]. 12° Congreso Internacional de Información
Financiera, Colegio de Contadores Públicos de Costa Rica.
Deloitte.
(2025). NIIF 18: Retos y cambios en la medición de los negocios bajo NIIF 18
[Presentación]. 12° Congreso Internacional de Información Financiera, Colegio
de Contadores Públicos de Costa Rica
Huertas
Carbonell, Y. L. (2025). Ciberseguridad financiera: Amenazas y cumplimiento
normativo [Conferencia]. 12° Congreso Internacional de Información
Financiera, Colegio de Contadores Públicos de Costa Rica
Mathiew
Aguilar, K. (2025). Gestión del cambio [Ponencia]. 12° Congreso
Internacional de Información Financiera, Colegio de Contadores Públicos de
Costa Rica
Meljem
Enríquez, S. (2025). Responsabilidad del gobierno corporativo en la
prevención del fraude [Ponencia]. 12° Congreso Internacional de Información
Financiera, Colegio de Contadores Públicos de Costa Rica
Mora,
L. D. (2025). Revolución digital en la contaduría pública: Gestión
automatizada y predictiva [Conferencia]. 12° Congreso Internacional de
Información Financiera, Colegio de Contadores Públicos de Costa Rica
Socha,
M. (2025). Juicio profesional y nuevas responsabilidades del auditor:
Impacto en el dictamen [Presentación]. 12° Congreso Internacional de
Información Financiera, Colegio de Contadores Públicos de Costa Rica